EDITORIAL ABRIL: “Renacer de las cenizas”

Mucha difusión ha tenido la historia de Natalia Ponce de León como sobreviviente de ataque con agente químico y como promotora de la ley que hoy lleva su nombre. Después de tres años de la ocurrencia del hecho, y a pesar del modelo a seguir en el que ella se ha convertido para todas las mujeres, es importante dar a conocer su labor como voz de tantas sobrevivientes colombianas que han sufrido el mismo flagelo y que hoy hacen parte de su Fundación.

El 9 de abril del 2015 nació la Fundación Natalia Ponce de León, la cual empezó como un sueño que tenía como fin que, las y los sobrevivientes de ataques con agentes químicos recibieran una atención médica integral y a su vez se les respetaran todos y cada uno de sus derechos, así como trabajar para evitar que estos hechos volvieran a ocurrir.  Hoy en día, ya a puertas de cumplir dos años, luego de renacer de las cenizas, Natalia Ponce de León, queremos que se conozca lo que su equipo y sus aliados han hecho por tantas sobrevivientes dentro de esta organización sin ánimo de lucro.

La Fundación Natalia Ponce de León, dentro de su misión y visión, busca promover y proteger los derechos humanos de las y los sobrevivientes de ataques con agentes químicos, de una parte, brindándoles asesoría y acompañamiento asistencial, psicológico y legal a las personas atacadas con químicos, con el fin de ofrecerles una mejor calidad de vida y contribuir con su reinserción en su entorno familiar, laboral y social sin discriminación alguna, objetivo sobre el cual estamos trabajando con todo nuestro empeño y amor, con todas las sobrevivientes que nos han compartido las dificultades que enfrentan y que nos han permitido abogar por ellos, en muchos casos logrando el respeto a sus derechos. De otra, propende para que no se presenten más de estos ataques, a través de una legislación que endurece las penas y así asegurar que sí se presentan más casos, como lo es la expedición de la Ley Natalia Ponce de León.

A pesar de lo inspiradores que suenan estos objetivos, no han sido fáciles de cumplir: aunque la Ley Natalia Ponce de León dentro del delito de lesiones personales tipifico como autónomo, los ataques con agentes químicos y aumento las penas a los agresores, existen aún niveles muy altos de impunidad dentro del sistema judicial y desconocimiento por parte de los funcionarios judiciales para atender efectivamente estos procesos; adicionalmente, el sistema de salud muchas veces olvida o desconoce las normas que protegen en su integridad el derecho a la prestación de un servicio asistencial de manera gratuita, inmediata e ininterrumpida. Y ni que hablar de los prejuicios y la discriminación con los que viven día a día estas personas en su entorno social, incluyendo en especial sus limitaciones para continuar o ser incluidas en la vida laboral.

Este escenario no es del todo desalentador, ya que durante todo este tiempo hemos encontrado grandes aliados estratégicos, que se han unido a la causa y nos apoyan en la promoción y prevención de los derechos de las sobrevivientes, uno de ellos ha sido la Fundación ProBono. Hoy en día la Fundación Natalia Ponce de León y la Fundación ProBono trabajan de la mano, y es así como la Fundación ProBono nos brinda apoyo jurídico en varios aspectos, nos asesora frente a la realización de conceptos en diferentes temas, como también, le brinda atención legal integral a algunas sobrevivientes de la Fundación. Este trabajo se ha realizado de manera articulada y con mucho interés por parte de ambas fundaciones. Cabe agradecer, a la Fundación ProBono por su asistencia inmediata a nivel jurídico y su apoyo constante a la Fundación Natalia Ponce de León para cumplir los objetivos de la misma.

Muchas gracias,

FUNDACIÓN NATALIA PONCE DE LEÓN