(Editorial agosto) Desafío Pro Bono Perú: Experiencia transformadora de vida

Cuando alguien me pregunta que significó el Desafío Pro Bono para mí, yo siempre les respondo: significo “salir de mi burbuja limeña”.  A continuación, compartiré con ustedes la experiencia del Desafío, mi percepción sobre la cultura jurídica colombiana durante la pasantía que realizamos en Bogotá y finalmente invitarlos a embarcarse en esta hermosa aventura que implica el Desafío.

Días en Bogotá: pasantía en la Fundación ProBono Colombia

Desafío Pro Bono involucro una experiencia nacional e internacional. Primero, nacional porque nuestro proyecto se ejecuto en Junín, ubicado a 8 horas de Lima, la capital. Y segundo porque tuvimos la oportunidad de realizar una pasantía en la Fundación ProBono Colombia.

Cuando en la Fundación nos dieron el cronograma de las firmas a las cuales visitaríamos, nos propusimos levantarnos muy temprano con el ánimo de revisar lo preparado para nuestra exposición en estos sitios.

Al día siguiente, realmente estuvimos muy sorprendidas por la actitud de los abogados hacia nosotras, ya que usualmente estoy acostumbrada a tener la imagen de un abogado serio, de pocas palabras y con aires de alto ego; pero realmente me alegró como la mayoría de las abogadas y abogados colombianos reflejan la vocación hacia su carrera. Muestra de ello, una abogada nos contaba con mucha pasión sobre el caso “Cangrejo Negro de Providencia”. Asimismo era maravilloso escuchar como cada firmas se enorgullecía cuando hablaba de cuántos casos pro bono había llevado. Definitivamente y tal como dijo uno de ellos  “el trabajo pro bono es inherente a nuestra profesión como abogados”. Luego de ello, también visitamos la Clínica Jurídica de Acciones Públicas de la Universidad del Rosario donde sentí cómo la cultura jurídica colombiana también se suma al cambio social que queremos lograr en Latinoamérica cuando la coordinadora mencionó lo siguiente:“Es necesaria una  formación integral en un abogado, dado que al egresar los estudiantes serán ciudadanos - abogados”.

Sobre mi interés de conocer la cultura legal colombiana

La Fundación nos invito a realizar un recorrido en la Corte Constitucional de Colombia. Así, nuestro anfitrión nos contó que la Corte durante 25 años ha llevado alrededor de 6 millones de casos. Como consecuencia de ello, se tiene una estadística exacta de cuáles son los derechos fundamentales más solicitados. En función a ello, la Corte emite una sentencia hito o en otros casos se establecen Salas, como por ejemplo  la de temas carcelarios. Al escuchar ello , yo pensé lo siguiente: ¡ Realmente quieren materializar el concepto de tutela jurisdiccional efectiva! ¡Tengo que aprender de ellos! Entonces me sentí tan motivada que decidí realizar un intercambio estudiantil a Colombia. Les comento que pude elegir Bogotá, pero quise conocer como es la cultura jurídica lejos del interior de Colombia, por lo que decidí aplicar a Barranquilla. Actualmente, me encuentro allí y pues la verdad la estadía hasta ahora ha superado mis expectativas.

Nuestro proyecto: Vako Vako, Desafío Pro Bono Perú

Vako Vako en lengua asheninka significa “intención de conversar”. Nuestro objetivo fue mejorar el acceso a la justicia de las comunidades indígenas en Satipo -Junín. Dado que identificamos problemáticas respecto al tema ambiental, penal y de identidad; nuestro equipo jurídico fue compuesto de ocho abogados. Tengo que reconocer que los abogados apartaron tiempo de sus apretadas agendas  para la jornada y tal como ellos mencionan la experiencia fue inolvidable.

Aquí algunos testimonios: Danielle Valle: “Todo ha sido una experiencia gratificante porque me he motivado a querer seguir ayudando más. Observo muchas brechas respecto a temas de abuso de autoridad y otras” 1. También, Guillermo Astudillo nos conto “el trabajo Pro Bono te permite involucrarte en casos en los que puedes ver la desigualdad social y la falta de recursos, y cuando logras sacar adelante esos casos la satisfacción personal es motivadora”.

Por otro lado, en temas de aforo, les cuento que fueron 125 los asistentes durante los tres días de sesiones. Resaltó que de los participantes,  30 fueron mujeres y respecto a los 27 líderes , una era una mujer. Los talleres se realizaron en tres comunidades indígenas diferentes, la primera fue en Puerto Ocopa, la segunda fue en Comunidad Nativa de Atahualpa y la tercera en San Ramon de Pangoa. Cuando me entere de algunos casos en los que algunos comuneros habían venido durante 5 horas en acceso fluvial, realmente vi la motivación y ganas de aprender de parte de ellos. Para mayor detalle, aquí algunas líneas de sus testimonios: Roberto, líder de la CC.NN: “ Este taller me fortalece como líder que soy, porque  quiero hacer un cambio a favor de mi comunidad, porque me ayuda a dilucidar qué es lo que debo hacer”. Asimismo, Luis Pichuca, Coodinador de Corpisec. “Este taller es una gran oportunidad para el desarrollo de los pueblos originarios, los conocimientos que están impartiendo los  abogados permitirá fortalecer y empoderarme”

Por último, fueron muchos los problemas identificados y los de mayor recurrencia son las multas por tala de árboles, problemas con el trámite del DNI ( cédula de identificación) , usurpación de tierras, ocupación de terceros en el territorio comunal y problemas de límite territorial. Así que en  los tres días de charla se realizo en función a dos enfoques: el primero de acción en el que los comuneros venían con sus casos y a través de asesorías personalizadas se les explico la materia legal involucrada y el segundo de prevención a través de charlas y manuales informativos.

Invitación a apostarle al Desafío Pro Bono en Colombia

Por todo ello y mucho más hago extensa la invitación a las universidades, estudiantes de Derecho y a las firmas de abogados a que se sumen a emprender este tipo de iniciativas. Estoy totalmente segura que será como “salir de la zona de confort”,  ya que son muchos los problemas jurídicos sociales que existen pero que podemos transformar en desafíos. Nuevamente los invito a atreverse a hacer de este un mundo mejor.  ¡Atrévete!

 

Por: Marisabel Huamani Chávez

Estudiante de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú

Ganadora del Desafío Pro Bono Perú 2016